Mayor vida útil
del motor
Se alarga la vida útil del motor entre un 70% y un
100% más por la eliminación de residuos carbonosos
que producen la explosión. Al inyectar el agua a los
cilindros aleja la detonación, suaviza las máximas
presiones, reduce la temperatura de las bujías, válvulas
y gases de escape, no dañando la lubricación
de los cilindros.
Economización
de aceite y filtro
Al desaparecer el carbón, la contaminación del
aceite y de los filtros es mínima. Por lo tanto se
alarga su vida útil.
Perfecta combustión
Tanto la desaparición del constante ataque a los metales,
como la desaparición de la costra (que acumula humedad)
originada por los residuos carbonosos de la combustión,
aumentan la vida útil de los caños de escape
y silenciadores.
Mayor rendimiento,
menor contaminación
Gracias a la hidroinyección su motor tendrá
mayor disponibilidad de arranque, más rendimiento,
más suavidad de marcha y mejor desplazamiento. Además
este sistema elimina la polución propia de la combustión.
Reduce la emisión de gases contaminantes un 70% en
motores diesel, un 85 a 90% en motores nafteros a carburador
y un 30% en motores a inyección.
